Mi sex doll aprende a tener un orgasmo

Las preciosas muñecas reposaban en unas cómodas camillas de un SPA, apenas con una toalla que cubría partes del cuerpo. Por petición de las chicas, en virtud del derecho de ser cliente frecuente, querían un muñeco de deliciosas manos que las masajearan, con brazos fuertes y pecho apetecible. ¡Pobre muñeco masajista! su miembro indiscreto se alzaba a contemplar las formas de las traviesas muñecas… pero no podría tocarlas…

La More y la Candy estaban conscientes de la presencia de ese hombre musculoso y de lo que le provocaban, pero conversaban entre ellas como si el masajista no pudiera escuchar, pero los muñecos si escuchan.

  • ¿Qué pasó con el Pablo la otra noche? Que no dejabas dormir con tanto jadeo… – Le pregunta Candy a la More
  • Oh si…. ¡fue magnífico! Pablo la tiene bien puesta y sabe lo que hace, hasta creí que al fin podía lograrlo pero… – Respondió la More decepcionada.
  • ¿Qué pasó? ¿No te llegó el orgasmo?
  • ¡Uy! ¡no seas tan indiscreta que el caballero va a creer que soy frígida! –  Se avergonzó la More, mientras el hombre apenas esbozó una sonrisa.
  • ¡Ay More! No te avergüences, si hay mujeres que no pueden alcanzar el orgasmo, imagínate lo difícil que es para una muñeca como tú y yo, a todas nos pasa hasta aprender el truco – La consoló Candy
  • No me sirve de nada saber que el mal de muchos es consuelo de tontos, ¡no sé qué me pasa! ¡yo lo deseo pero no puedo derramarme!

El masajista deseaba no haber pasado nunca de ser muñeco sin inteligencia artificial porque estaba inquieto, su empleo pendía de su buen comportamiento, así que no podía ser expresivo en aquel prestigioso SPA…

Además las damas no daban señales de querer algo, hasta que Candy luego de un suspiro, le puso el ojo al hombre y lo llamó:

  • A ver mi amigo, deje a la More que le voy a enseñar algo a mi amiga con su colaboración..
  • No señorita, no podemos hacerlo en este lugar, me despedirían – Acotó el hombre notablemente nervioso..
  • ¡No se preocupe, sólo venga y masajéeme!

Tapó con dos toallas a la More y se dedicó a Candy.

  • ¡uy! si… ¡qué rico! ¡no se detenga aunque haya terremoto!
  • Candy, estás excitando al masajista, mira cómo tiene la polla… – Observó la More.
  • Amiga, esa polla está parada por origen de fabricación, es un muñeco.

Y rieron sin percatarse de que el pobre terapeuta de silicona estaba en serios compromisos.

Candy comenzó su explicación:

  • Cuando un hombre – da igual si son de silicona o carne y hueso – te toca, cierra los ojos e imagina una luz en tu frente, trata de hacerla lo más visible posible…
  • Eso hago
  • Si More pero el secreto es que no te desconcentres y más que todo que sientas la luz estimular tus órganos sexuales…
  • ¿Cómo? – Pregunta la More
  • Cuando la localices en la mitad del entrecejo, dale la temperatura que quieras, si es caliente mejor y hazla recorrer por todo el cuerpo, que fluya hasta la punta de tus cabellos…. notarás que te relajas…
  • Si pero…. yo quiero relajo y no relajarme, es sexo no yoga… – Contradijo la More.
  • Pero es que espera More, aún no concluyo…
  • A ver continúa Candy y… ¿y?
  • Si es caliente vas a sentir que la sangre se te calienta también, es entonces cuando estás lista para enfocarla directamente a toda tu zona íntima y los músculos se te tensan y empiezas a sentir la excitación…
  • Interesante, pero te olvidas que las muñecas no tenemos sangre
  • ¡Ay More! Da igual, siente como si tuvieras sangre y ya está. La luz hace muy buen trabajo, pero no te desconcentres de ella, siente que conjuntamente con las caricias del hombre se incrementa más y más esa sensación de orgasmo…
  • Es algo difícil…
  • Un poquito si no estás acostumbrada, pero luego es relativamente fácil, incluso si estás sola…

El muñeco estaba sintiendo su propia luz con la explicación de Candy y pensó que su trabajo era todo un reto, no poder consumar sus deseos con la sexdoll que estaba masajeando le torturaba…

Candy continuó con la voz a media garganta porque también le hacía efecto sus propios consejos y el muñequito sexual que habían pedido no estaba mal…

  • Con los masajes de mi querido amigo… me estoy estimulando, los hombres saben qué hacer cuando pasa eso, de modo que no tienes que dejar de concentrarte en tu luz…

La More miraba a Candy en manos del muchacho que hacía su trabajo y admiró la capacidad de su amiga para atraer su propio orgasmo y en esa misma camilla.  Candy se dirigió al masajista:

  • Baja el masaje amor… bájalo por favor… te doy permiso para los masajes interiores.

El hombre bien mandado, masajeó entonces las bellas formas de su cintura y poco a poco se convirtió en el acompañamiento que necesitaba Candy para mostrar su explicación.  La More observaba absorta…

  • No te desconcentres More porque este es el punto más importante de todo, pues vas a sentir que te llega una oleada gigante de espasmos y tienes que estar consciente completamente consciente de lo que te ocurre, sino te lo perderías….

La transpiración de Candy y los aceites permitían que las manos masculinas se perdieran por todo lado…

  • …. Y finalmente….. – dijo Candy jadeando al mismo tiempo que el caballero penetraba su masaje hasta sus paredes más discretas…
  • Y finalmente…. explota esa luz en miles de destellos que se esparcen por tu sistema nervioso y … y…

Candy aguantó su placer en el pecho para no gritar y luego de unos segundos puso término a su flamante explicación, diciendo:

  • … Y el orgasmo ha fluido en líquidos claros que te dejan…mojada y feliz… ¡!!uff!!
  • Candy eres increíble…. ¡por Dios! ¿Cómo lo hiciste?
  • ¡Pero si acabas de ver cómo lo hice, ostia! – Le reclama More
  • ¡Claro! Pero la pregunta es ¿cómo hiciste para que ese pobre muñeco eyaculara de esa manera?

Las chicas miraron al muñeco regresar del baño, aún inquieto de la experiencia.  Simulando que no ha pasado nada, excitado y avergonzado.

Para estar informado cada día, síguenos !!

Twitter: @universosensualInstagram: @universosensual

Twitter: @SexDolls_ModelsInstagram: @sexdolls_models

Comparte nuestros contenidos !!

Be the first to comment

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.